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Mi ♥

Mi ♥
mutante

Síganme los buenos

8/4/12

Es como un escalofrío, sentir cuando una puerta se cierra de repente ,allá en el fondo ... ni siquiera recordabas su importancia ,y ahí cuando eso sucede, le prestas atención y piensas,por que no la note antes?
Todo tiene su momento pero no siempre lo notamos a tiempo,antes o después ,lo importante tomar conciencia y cambiar para no encontrarnos siempre,en otro tiempo pero en la misma situación.

(?)

21/3/12

Casa nueva ,vida nueva??

29/2/12

Cerrando circulos

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. 
Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. 
Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. 
¿Terminó con su trabajo? 
¿Se acabó la relación? 
¿Ya no vive más en esa casa? 
¿Debe irse de viaje? 
¿La amistad se acabó? 
Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqué, en devolver el casete y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. 
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir adelante. 
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. 
No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, vender o regalar libros. 
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. 
Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó. 
No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo. La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción. 
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron ... ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo! Si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a qué volver. 
Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. 
Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. 
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente, se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. 
¡Esa es la vida!

21/2/12

A tientas -Mario Benedetti-

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Se retrocede con seguridad 
pero se avanza a tientas 
uno adelanta manos como un ciego 
ciego imprudente por añadidura 
pero lo absurdo es que no es ciego 
y distingue el relámpago la lluvia 
los rostros insepultos la ceniza 
la sonrisa del necio las afrentas 
un barrunto de pena en el espejo 
la baranda oxidada con sus pájaros 
la opaca incertidumbre de los otros 
enfrentada a la propia incertidumbre 
se avanza a tientas / lentamente 
por lo común a contramano 
de los convictos y confesos 
en búsqueda tal vez 
de amores residuales 
que sirvan de consuelo y recompensa 
o iluminen un pozo de nostalgias 
se avanza a tientas / vacilante 
no importan la distancia ni el horario 
ni que el futuro sea una vislumbre 
o una pasión deshabitada 
a tientas hasta que una noche 
se queda uno sin cómplices ni tacto 
y a ciegas otra vez y para siempre 
se introduce en un túnel o destino 
que no se sabe dónde acaba. 

10/2/12

Pausa

De vez en cuando hay que hacer
      una pausa
contemplarse a sí mismo
      sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
      rubro por rubro
      etapa por etapa
      baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades. 

8/2/12

YO  P U E D O  
(repetir hasta creérselo) 

25/1/12

Que buen cumple y finde en chivil y lujan :D

19/1/12

Todo tiene un final ,y vos también.

13/1/12

Yo no se de pájaros, no conozco la historia del fuego. 
Pero creo que mi soledad debería tener alas.

11/1/12

En tus ojos mil tormentas, los mios no quieren abrir.

9/1/12

au revoir
                 (2.0)

8/1/12

Mañana...

Mañana es lunes,usualmente la gente utiliza el termino "el lunes empiezo"  la dieta,el gimnasio etc etc 
Hoy declaro que mañana desaparezco por un tiempo!
El que me necesita que se curta
bye bye boom!

(cuanto durare?)

Extractos mentales de una idiota aburrida

Digamos que necesitaba un poco de catarsis,mandarme cagadas,hacer el patético y CHIVILCOY sobre todo ,sumando todos estos ingredientes para parar un poquito y reflexionar ,ah me olvidaba y una harta dosis de películas elegidas al azar que casualmente parecerían tocar todos los aspectos de mi vida "que andan fallando" para darme cuenta ...o admitir cosas que ya sabia pero no queria saber,y que lógicamente (no seria así si no fuera yo) TARDE! pero,no importa por que,son pensamientos que me ayudan a entender por que hago o hice ciertas cosas,mejor tarde que nunca ,por lo menos creo saber por que deje que "x" cosa pase,pero esta bien!
Lo único feo,no es el cambio ,no ,eso no,para nada ,es acostumbrase al fucking cambio cuando este dura mucho,necesito cambios constantemente,sino no funciono,y ahora estoy taaaaaaaaan aburrida que hasta me quiero hacer creer que necesito cosas que ya deje atras, Y NO ES ASÍ! 

Asi que no le voy a hacer caso a mi cerebro ni las estupideces que dice por que es ....simplemente TODO PSICOLOGICO ...
QUE FLUYA!

6/1/12

Dejame Vivir



Y volver a ser yo mismo
Y que tú vuelvas a ser tú 
Libre 
Pero a tu manera

5/1/12

LOS DISCAPACITADOS EMOCIONALES


A veces creo que el discapacitado emocional tendría que tener su propia enciclopedia. Una donde se pueda acudir para interpretar gestos, reacciones y significados de algunas expresiones que nos salen naturalmente. Simplificaría muchas cosas y nos evitaría horas de explicaciones eliminando para siempre de nuestra biblioteca de frases automatizadas el famoso “no, no es eso lo que quise decir”.

El discapacitado emocional gusta de tirar de la cuerda. De empujar. De medir al otro. De ver cuanto está dispuesto a soportar. El gran problema es que ponemos esas pruebas de entrada, todas juntas. El examen de ingreso más difícil. Levantamos la vara tan alto después de haber sido lastimados que pedimos excelencia sentimental sin tener en cuenta que justamente no somos los más adecuados para hacerlo.

Ésta patología imaginaria que nos adjudicamos nos lleva a crear un idioma nuevo. O al menos un micro mundo donde las palabras no significan lo mismo. Anulamos cualquier expresión afectiva acusándola de cursilería. Contenemos apretando los dientes aquel “Te quiero” para dejar escapar un “No te pongas goma”. Los discapacitados emocionales solemos decirle a la otra persona que no la bancamos, que es pesada, que tendría que dejar de ver las novelas de la tarde porque ya la están afectando. ¿Pero como se llega a este comportamiento? Pues es muy simple: la falta de costumbre. Aceptar ser tratados de manera afectuosa y atenta es la prueba más difícil para nosotros al involucrarnos en una nueva relación amorosa. Pasar del caos y la incertidumbre de estar preguntándonos todo el tiempo que es lo que en verdad siente la otra persona por nosotros a la seguridad y tranquilidad de saber que somos importantes no es algo fácil de asimilar. En realidad si, pero no seríamos discapacitados emocionales si no hiciéramos de lo simple un lío.


Uno cree que cuando finalmente nos llega nuestro final feliz todo se solucionará con un cartelito que diga “…Y vivieron felices manteniendo una relación psicológica y emocionalmente estable por siempre. Fin.”, pero no. Justamente ahí es cuando llega lo peor: el terror, el pánico, la angustia. Básicamente: el saber que algún día se va a avivar. Porque en nuestras cabecitas enfermitas y retorcidas no cabe la posibilidad de que nos ame a nosotros, sino que ama a la imagen que supimos crear de nosotros mismos en frente suyo. No existe la chance de que haya logrado derribar todos los muros que imponemos constantemente. No, es todo una farsa y algún día se va a avivar y se va a ir. Nadie puede estar tranquilo así, conviviendo con el terror, el pánico, la angustia.

El discapacitado emocional necesita su propia clínica de rehabilitación para evitar volverse loco. O al menos alguien que le diga: calmate boludo y disfrutá un poco. Eso debe ser más barato.

(Zabo)

3/1/12


Para llegar hasta el comedor, había que atravesar hileras de puertas que daban sobre un corredor estrechísimo y frío, con paredes recubiertas de algunas plantas verdes que encuadraban la puerta del excusado.
(...)
Hay que saber ser flor
Mientras vuelan guadañazos.
Ser princesa sin un rey
Que te estreche entre sus brazos.
Saber ser un ángel
En un infierno permanente
Ojalá que la vida
Me siga presentando gente
Con un grado mínimo de tu sensibilidad.
Para así poder creer que, aún hoy,
Puede haber honestidad.

28/12/11

PITOGÜÉ

Se cuenta que una anciana, casi centenaria, vivía a la orilla de un espeso monte con la única compañía de dos muchachos huérfanos que ella había recogido y alimentado desde muy pequeños.
La anciana apenas podía comer dada su avanzada edad y la subsistencia del grupo se basaba en el consumo de los productos naturales que ofrecía la zona, como perdices, peces, tatúes, y frutas que los muchachos se encargaban de recolectar. 
El vicio del tabaco era lo único que rompía la monótona existencia de aquella mujer, a quien le agradaba sobremanera fumar el rústico pito de palo, que continuamente acariciaba con sus dedos encorvados y rugosos.
Los muchachos se lo armaban y encendían y así pasaba la mayor parte de sus horas, sentada en un sillón de paja con la blanca cabellera sujeta por una sucia vincha.
Cuando el tabaco dejaba de arder, ella llamaba a los muchachos con insistencia: pitogüé, pitogüé (¡pito apagado, pito apagado!).
Enseguida mamá, enseguida, le respondían ellos que siempre se acercaban corriendo para no oírla rezongar ni soportar sus insultos, que solían ser duros. Aquél llamado chillón repetido día a día durante largos años, llegó a constituir una verdadera pesadilla para los jóvenes muchachos, que no podían jugar ni salir libremente a cazar por el monte bajo la luz del sol ya que debían estar pendientes de los requerimientos de la anciana. 
La búsqueda de alimento la tenían que hacer por turno para no dejar sola a la vieja. En fin, no tenían libertad para hacer nada sin que el grito de ¡pitogüé! viniera a interrumpirlos; ni bien se alejaban de la casa, los detenía el grito chillón, insultante y rabioso de la vieja y tenían que volverse resignados. 
Un día uno de ellos dijo: Vámonos, y que ella se arregle como pueda. 
¡No, que Tata Dios nos va a castigar si la dejamos! al fin y al cabo, ella nos ha criado… Nos ha criado sí, pero ella ahora nos vuelve locos todo el día, contestó el otro. 
Sin embargo, la idea de la liberación se fue apoderando de ellos poco a poco hasta que al promediar una mañana, decididos ya, después de comer una mulita asada y algunas frutas, decidieron marcharse definitivamente condenando a la soledad a la vieja mujer que los había criado. En ese momento ésta se hallaba dormitando en su sillón de paja con el pito apagado entre sus rugosas manos. 
Cuenta la leyenda que tan grande fue la desesperación de la vieja al despertar y no recibir respuesta alguna de sus criados que, a los gritos, prometió antes de morir que su alma reencarnaría para perseguir a los pobres muchachos durante el resto de sus vidas y hacerles pagar el abandono al que la habían sometido.
Así murió la anciana mujer. Entre tanto los jóvenes seguían camino adelante. Aparentemente se sentían libres y felices, sin querer reconocer que el llamado de su madre adoptiva los seguía interiormente sin descanso.
A cada momento parecía resonar en sus oídos. Pero una mañana lo oyeron tan claro y cercano que se asustaron de veras. 
¿Oíste eso hermano? Es la vieja que nos está llamando… 
-Pero... ¿Vos estás loco? -No… ¡Mirá...!¡Mirá allí...! 
Un pájaro extraño para ellos había venido a posarse en una rama, precisamente sobre sus cabezas. 
De él provenía el grito que los había llenado de terror. 
Con los ojos abiertos de espanto miraban al animalito: las patas agarradas en la rama se parecían a los dedos de la vieja apretando el pito; el pico, la nariz puntiaguda de la anciana; y la franja que tenía en la cabeza, la vincha con que ella se sujetaba el pelo…
Los muchachos solo atinaron a correr muertos de espanto, pero fue en vano porque el ave los perseguía con su grito chillón y ensordecedor: ¡Pitogüé!, ¡Pitogüé! 
Al fin cayeron, agotadas sus esperanzas de libertad por la sed, el hambre, la locura y el miedo.
Cuentan por ahí, que el pájaro aquél era verdaderamente la misma vieja que había reencarnado para perseguir hasta la muerte a los pobres criados, que intentaban escapar de esa condena que los tenía encarcelados. 
Tanto su acostumbrado grito como la sucia vincha que la vieja usaba para sujetar su cabello, se perpetúan en la garganta y en la cabeza de éste pájaro, conocido también con el nombre de Benteveo, Pitojuan, o Bichofeo.