For a dog, you do not need big cars, big homes or designer clothes. Status symbols mean nothing to him. A stick is already great. A dog does not care if you’re rich or poor, smart or dumb. A dog judges others not by their color, creed or class but by who they are inside. Give your heart to him, and he will give his. It’s really very simple, but even so, we humans, as wiser and more sophisticated, have always had trouble figuring out what really matters or not. How many people can you say that? How many people make you feel unique, pure and special? How many people make you feel special?
El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración. Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De esto se deduce que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación. Además, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se la mira desde otro punto de vista. En este sentido, la categorización sólo lo sería por conveniencia. Estas dos fuerzas, yin y yang, serían la fase siguiente después del taiji o Tao, principio generador de todas las cosas, del cual surgen.